Por: Diógenes Armando Pino Avila
En
los ”bailes cataos” es muy marcada la presencia de la mujer como “cantadora” o
como “respondedora” (coro), generalmente, éstas recibieron de sus mayores, a través
de la oralidad y la tradición, el saber y el arte de cantar y componer versos
para enriquecer las tamboras, que en las “noches de guacherna” amenizaban el
jolgorio popular.
No
hay que olvidar, que en nuestra cultura y tradición “riana”, la mujer es el
centro de la vida familiar, es Ella, y solo ella, la que rige los destinos del
hogar, pues su marido permanece la mayor parte del tiempo fuera de la casa, en
las actividades de pesca, agricultura, ganadería u otra actividad laboral de
donde percibe los recursos para el sustento familiar.

